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Filosofía para todos

John Stuart Mill, Sobre la libertad.

John Stuart Mill, Sobre la libertad.

Cap. 4. "De los límites de la autoridad de la sociedad sobre el individuo". 

Fragmentos seleccionados: 

“Aunque la sociedad no esté fundada sobre un contrato, y aunque nada bueno se consiga inventando un contrato a fin de deducir obligaciones sociales de él, todo el que recibe la protección de la sociedad debe una compensación por este beneficio; y el hecho de vivir en sociedad hace indispensable que cada uno se obligue a observar una cierta línea de conducta para con los demás.” 

“No quiero decir con esto que los sentimientos que una persona inspire a los demás no deban estar, en modo alguno, afectados por sus propias cualidades o defectos personales. Esto no es ni posible ni deseable. Si una persona es eminente en alguna de las cualidades que conducen a su propio bien esto mismo la hace digna de admiración, ya que tanto más se acerca al ideal de la perfección en la naturaleza humana. Si, manifiestamente, le faltan esas cualidades, se hará objeto de un sentimiento opuesto a la admiración. Existe un grado de necedad, y de lo que puede ser llamado (aunque la frase no esté libre de toda objeción) rebajamiento o depravación del gusto, el cual, aunque no pueda justificar que se perjudique a la persona en que se manifiesta, hace de ella, necesaria y justamente, un objeto de disgusto y, en casos extremos, hasta de desprecio; una persona que posea las cualidades opuestas con gran intensidad será imposible que no experimente estos sentimientos.” 

“Nosotros mismos tenemos también derecho a obrar de distintas maneras según nuestra desfavorable opinión respecto de otro, sin menoscabo de su individualidad, sino sencillamente en el ejercicio de la nuestra. No estamos, por ejemplo, obligados a buscar su sociedad; tenemos derecho a evitarla (aunque no haciendo alarde de ello), porque tenemos derecho a elegir la que más nos convenga. Tenemos el derecho, y acaso el deber, de prevenir a otros contra él, si juzgamos que su ejemplo o conversación pueden tener un efecto pernicioso sobre aquellos con los cuales se reúne.” 

“Una persona que muestra precipitación, obstinación, suficiencia – que no puede vivir con los recursos ordinarios, que no puede privarse de satisfacciones perniciosas, que persigue los placeres animales a expensas de los del sentimiento y la inteligencia – debe prepararse a ser rebajada en la opinión de los demás y a tener una parte menor de sus sentimientos favorables.” 

“Lo que sostengo es que los inconvenientes estrictamente derivados del juicio desfavorable de los demás son los únicos a los que debe estar sujeta una persona por aquella parte de su conducta y carácter que se refiere a su propio bien, pero que no afecta a los intereses de los demás en sus relaciones con él. Los actos perjudiciales para los demás requieren un tratamiento totalmente diferente.”

“Los llamados deberes para con nosotros mismos no son socialmente obligatorios, a menos que las circunstancias los hagan a la vez deberes para con los demás.” 

“Muy otra cosa sería si esa persona hubiera infringido las reglas necesarias para la protección de sus semejantes, individual o colectivamente. Las malas consecuencias de sus actos no reaccionan sobre él mismo, sino sobre los demás, y la sociedad, como protectora de todos sus miembros, debe resarcirse con él, infligiéndole una pena con deliberado propósito de castigo y cuidando de que sea suficientemente severa. En este caso es un culpable compareciendo ante nuestro tribunal, y nosotros somos los llamados no sólo a juzgarle sino a ejecutar de una u otra manera nuestra propia sentencia; en el otro caso no nos corresponde infligirle ningún sufrimiento, excepto aquellos que puedan incidentalmente derivarse del uso que hagamos, en la regulación de nuestros propios negocios, de la libertad misma que a él le concedemos en los suyos.

Muchos se niegan a admitir esta distinción que aquí señalamos entre la parte de la vida de una persona que a él sólo se refiere y la que se refiere a los demás. ¿Cómo (se pregunta) puede haber alguna parte de la conducta de un miembro de la sociedad que sea indiferente a los otros miembros? Ninguna persona es un ser enteramente aislado; es imposible que una persona haga nada serio o permanentemente perjudicial para sí, sin que el daño alcance por lo menos a sus relaciones más próximas, y frecuentemente a las más lejanas.” 

“Y aun (se añadirá) si las consecuencias de la mala conducta pueden confinarse al individuo vicioso o irreflexivo, ¿debe la sociedad abandonar a su propia guía a aquellos que son manifiestamente incapaces para ello? Si a los niños y menores se les debe abiertamente una protección contra ellos mismos, ¿no está la sociedad también obligada a concedérsela a las personas de edad madura que son igualmente incapaces de gobernarse por sí mismas? Si el juego, la embriaguez, la incontinencia, la ociosidad o la suciedad, son tan perjudiciales para la felicidad y tan grandes obstáculos para el mejoramiento como muchos o los más de los actos prohibidos por la ley, ¿por qué (puede preguntarse) no trata la ley de reprimirlos también en la medida compatible con la práctica y las conveniencias sociales? Y como suplemento a las inevitables imperfecciones de la ley, ¿no debe la opinión, cuando menos, organizar una poderosa policía contra estos vicios y hacer caer rígidamente penalidades sociales sobre aquellos que conocidamente los practican? No se trata aquí (puede decirse) de restringir la individualidad o impedir el intento de experiencias nuevas y originales en la vida. Las únicas cosas que se trata de impedir han sido ensayadas y condenadas desde el comienzo del mundo hasta ahora; cosas cuya experiencia ha mostrado no ser útiles ni adecuadas para la individualidad de nadie. (…)

Admito plenamente que el mal que una persona se cause a sí misma puede afectar seriamente, a través de sus simpatías y de sus intereses, a aquellos estrechamente relacionados con ella, y en un menor grado, a la sociedad en general. Cuando por una conducta semejante una persona llega a violar una obligación precisa y determinada hacia otra u otras personas, el caso deja de ser personal y queda sujeto a la desaprobación moral en el más propio sentido del término. Si, por ejemplo, un hombre se hace incapaz de pagar sus deudas a causa de su intemperancia o extravagancia, o habiendo contraído la responsabilidad moral de una familia, llega a ser, por la misma causa, incapaz de mantenerla o educarla, será merecidamente reprobado y puede ser justamente castigado; pero lo será por el incumplimiento de sus deberes hacia su familia o sus acreedores, no por la extravagancia.”

“Nadie debe ser castigado simplemente por estar embriagado; pero un soldado o un policía lo serán por estarlo durante el servicio. En una palabra, siempre que existe un perjuicio definido o un riesgo definido de perjuicio, sea para un individuo o para el público, el caso se sustrae al campo de la libertad y entra en el de la moralidad o la ley. Mas el daño contingente o, como podría ser llamado, constructivo, que una persona cause a la sociedad por una conducta que ni viola ningún deber específico respecto al público ni ocasiona un perjuicio perceptible a ningún individuo, excepto a él mismo, es un inconveniente que la sociedad puede consentir en aras del mayor bien de la libertad humana.” 

“El argumento más fuerte contra la intervención del público en la conducta humana puramente personal, es que cuando interviene lo hace torcidamente y fuera de lugar. (…) Hay muchos que consideran como una ofensa toda conducta que les disgusta, tomándola como un ultraje a sus sentimientos; como el fanático acusado de irrespetuosidad hacia los sentimientos religiosos de los demás, contestaba que eran ellos los que no respetaban los suyos al persistir en sus abominables cultos o creencias.” 

“No es difícil mostrar mediante abundantes ejemplos que una de las más universales de todas las propensiones humanas consiste en extender los límites de la que puede ser llamada policía moral, hasta el punto en que choque con las libertades más indiscutiblemente legítimas del individuo. Como primer ejemplo considerad las antipatías que nacen entre los hombres por motivos tan fútiles como el de que las personas que no profesan las mismas opiniones religiosas que ellos no observan sus prácticas, y sobre todo sus abstinencias religiosas. Para citar un ejemplo enteramente trivial, lo que más envenena el odio de los mahometanos contra el credo o las prácticas de los cristianos es que éstos coman cerdo. (…) El vino está también prohibido por su religión, y todos los musulmanes, aunque consideran como malo el tomarlo, no lo miran como motivo de indignación. Su aversión a la carne del “animal sucio” es, por el contrario, de ese carácter peculiar semejante a una intuitiva antipatía, que la idea de suciedad, una vez que ha penetrado en los sentimientos, parece siempre excitar aun entre aquellos cuyos hábitos están lejos de ser una escrupulosa limpieza y del cual el sentimiento de impureza religiosa, tan intenso entre los indios, es un ejemplo notable. Suponed ahora que en un pueblo cuya mayoría estuviera compuesta de musulmanes, insistiera esta mayoría en prohibir comer la carne de cerdo dentro de los límites de su territorio, lo que no sería nada nuevo en los países mahometanos. ¿Sería éste un ejercicio legítimo de la autoridad moral de la opinión pública?, y si no, ¿por qué no? (…) El único fundamento sólido para condenarla sería que el público no tiene por qué intervenir en los gustos personales ni en los intereses propios de los individuos. Viniendo a algo más próximo a nosotros: la mayoría de los españoles consideran como una gran impiedad, en alto grado ofensiva al Ser Supremo, adorarle en otra forma que la católica romana y ningún otro culto es legal en el suelo español. Los pueblos de la Europa meridional miran a un clérigo casado no sólo como algo irreligioso, sino como impúdico, indecente, grosero y de mal gusto.” 

“En todas partes donde los puritanos han sido bastante poderosos, como en Nueva Inglaterra y Gran Bretaña en tiempo de la República, han tratado con éxito positivo de suprimir las diversiones públicas y casi todas las privadas y especialmente la música, el baile, los juegos públicos y otras reuniones para fines de entretenimiento, y el teatro. Hay todavía en este país gran número de personas cuyas nociones de moralidad y religión condenan estos recreos; y perteneciendo esas personas a la clase media, que es el poder dominante, dada la condición social y política presente del reino, no es, en modo alguno, imposible que personas de esos sentimientos puedan llegar a disponer, más pronto o más tarde, de una mayoría en el Parlamento.” 

“Hay en el mundo moderno una declarada tendencia hacia una constitución democrática de la sociedad, acompañada o no, por instituciones políticas populares. Se afirma que en el país donde esta tendencia tiene una más completa realización – en el que tanto la sociedad como el Gobierno son más democráticos, en los Estados Unidos – el sentir de la mayoría, contrario a todo tipo de vida demasiado ostentoso o caro para que ella pueda rivalizar, actúa como una eficaz y tolerable suntuaria, y que en muchas partes de la Unión es realmente difícil que una persona poseedora de una gran renta encuentre modo de invertirla sin incurrir en desaprobación popular. (…) Basta después suponer una considerable difusión de las opiniones socialistas para que pueda llegar a ser infamante a los ojos de la mayoría poseer propiedad que exceda una muy pequeña cantidad, o algún ingreso no ganado mediante el trabajo manual. (…) Es sabido que los malos obreros, que forman la mayoría en muchas ramas de la industria, son, decididamente, de la opinión que deben recibir iguales salarios que los buenos. (…) Y emplean una política moral, que en ocasiones se convierte en física, para impedir que los obreros especializados reciban o los patronos den una mayor remuneración por un servicio más útil.” 

“Pero sin acudir a casos supuestos, en nuestros mismos días tienen lugar grandes usurpaciones de libertad en la vida privada y amenazan otras mayores con probabilidades de éxito. (…) Bajo el pretexto de prevenir la intemperancia se ha prohibido por ley a la población de una colonia inglesa y de casi la mitad de los Estados Unidos, todo empleo de las bebidas fermentadas, excepto para fines medicinales: puesto que la prohibición de su venta es de hecho, y se ha querido que sea prohibición de su uso.” 

“El secretario de Estado dice: “Como ciudadano, reclamo el derecho a legislar siempre que mis derechos sociales sean invadidos por el acto social de otro.” Y define a continuación estos derechos sociales: “Si hay algo que invada mis derechos sociales, es ciertamente el tráfico de bebidas fuertes. Destruye mi elemental derecho de seguridad, creando y estimulando constantemente el desorden social. Invade mi derecho a la igualdad derivando un beneficio de la creación de una miseria, para cuyo sostenimiento se me pone a contribución. Impide mi derecho a un libre desenvolvimiento moral e intelectual, rodeando mi camino de peligros y debilitando y desmoralizando la sociedad de la cual tengo derecho a exigir una mutua ayuda y socorro.” Una teoría de los “derechos sociales”, sin semejanza en nada de cuanto anteriormente había sido distintamente formulado, que no significa nada menos que esto: el derecho social absoluto de todo individuo a que todo otro individuo se conduzca, en todos los respectos, ateniéndose rigurosamente a su deber; la más pequeña falta viola mi derecho social y me autoriza para pedir a la legislatura la reparación del daño. Un principio tan monstruoso es mucho más peligroso que todos los casos de invasiones de la libertad; no hay violación de la libertad que no pueda justificar; no reconoce derecho alguno de libertad excepto, acaso, el de mantener sus opiniones en secreto, sin jamás descubrirlas, pues en el momento mismo en que una opinión que yo considero nociva sale de labios de uno cualquiera, invade todos los derechos sociales que la “Alianza” me atribuye." 

“Otro importante ejemplo de intervención ilegítima en la justa libertad del individuo, que no es una simple amenaza, sino que desde largo tiempo se ha llevado triunfalmente a efecto, es la legislación sabatariana. Sin duda, abstenerse un día a la semana de la ocupación usual diaria en la medida que las exigencias de la vida lo permitan, es una costumbre saludable, aunque para nadie constituyera una obligación religiosa excepto para los judíos.” 

“Aunque el pensamiento que se manifiesta en los repetidos intentos de suspender la circulación ferroviaria en domingo, en la resistencia a abrir los museos o en cosas análogas, no tiene la crueldad de las antiguas persecuciones, muestra el mismo estado de espíritu. Es una determinación a no permitir que los demás hagan lo que su propia religión les permite, porque no lo permite la religión del perseguidor. Es la creencia de que Dios no sólo abomina del acto del infiel, sino que a  nosotros mismos no nos considerará inocentes si le dejamos tranquilo.” 

“Un escritor reciente, de mérito considerable en algunos respectos, propone (usando sus propias palabras), no una cruzada, sino una civilizada contra esta comunidad polígama para poner fin a lo que él considera un paso de retroceso en la civilización. Esto también me lo parece a mí; pero no estoy seguro de que ninguna comunidad tenga derecho a forzar a otra a ser civilizada. En tanto que las víctimas de la ley mala no invoquen la asistencia de otras comunidades, no puedo admitir que personas enteramente sin relación con ellas, deban intervenir y requerir que cese y termine un estado de cosas con el cual parecen satisfechos todos los que están directamente interesados en él, porque constituya un escándalo para personas extrañas que viven a miles de millas de distancia. Envíense misioneros, si se quiere, para que prediquen contra él, y utilícense todos los medios legítimos (entre los que no figura el de imponer silencio a los propagandistas), a fin de oponerse al progreso de semejantes doctrinas entre su propio pueblo."    

Filmosofía

Filmosofía

Selección de textos sobre Cine y Filosofía

1.    Es un hecho que la Filosofía se ha desarrollado, a lo largo de su historia, en forma literaria y no, por ejemplo, a través de imágenes. Se podría considerar a la Filosofía, entre otras cosas, como un género literario, como una forma de la escritura. Así, las ideas filosóficas han sido naturalmente, y sin mayor autorreflexión expresadas literariamente. Pero, ¿quién dice que esto deba ser así? ¿Existe algún vínculo interno y necesario entre la escritura y la problematización filosófica del mundo? ¿Por qué las imágenes no introducirían problematizaciones filosóficas, tan contundentes, o más aún, que las vehiculizadas por la escritura? No parece haber nada en la naturaleza del indagar filosófico que lo condene inexorablemente al médium de la escritura articulada. Podríamos imaginar, en un mundo posible, una cultura filosófica íntegramente desarrollada a través de fotografías o de danzas, por ejemplo. En esa cultura posible, tal vez las formas escritas de expresión fuesen consideradas como meramente estéticas o como medios de diversión. 

Puede asustar, a primera vista, hablar del Cine como de una forma de pensamiento, así como asustó a los lectores de Heidegger enterarse de que “la Poesía piensa”. Pero lo que es esencial a la Filosofía es el cuestionamiento radical y el carácter hiperabarcante de sus consideraciones. Esto no es incompatible, ab initio, con una presentación “imaginante” (a través de imágenes) de cuestiones, y sería un prejuicio pensar que hay una incompatibilidad. Si la hay, habrá que presentar argumentos, pues no se trata de una cuestión obvia. 

Tal vez el Cine nos presente un lenguaje más apropiado que el lenguaje escrito para mejor expresar las intuiciones que los mencionados filósofos (Schopenhauer, Kierkegaard, Heidegger) han tenido acerca de los límites de una racionalidad solamente lógica, y acerca de la aprehensión de ciertos aspectos del mundo que no parecen captarse a través de una total exclusión del elemento afectivo.” 

Julio Cabrera, Cine: 100 años de filosofía.  

2.    “Dentro de la filosofía existe un grado de prejuicio contra la imagen visual. Los filósofos han descrito a menudo la utilización de imágenes visuales como algo indicativo de una forma de pensamiento más primitiva o infantil, apartada del austero mundo de la comprensión conceptual, apropiada únicamente para quienes no tienen acceso a otros medios de expresión más sofisticados. Básicamente, se piensa que las imágenes son concretas y particulares, mientras que la filosofía se interesa por lo abstracto y universal. Este es un prejuicio que discutiblemente existe desde hace mucho tiempo en filosofía (…) 

En cuanto a las películas, hay al menos cuatro modos en los que las películas se relacionan con los temas filosóficos, resultándome así útiles para mis propósitos. En primer lugar, las películas pueden tener, como tema, a ciertos filósofos en particular y su obra, por ejemplo la trilogía de Roberto Rossellini Sócrates (Socrate, 1970), Blaise Pascal (1971) y Agustín de Hipona (Agostino d’Ippona, 1975), y Wittgenstein (1993) de Derek Jarman. Segundo, las películas pueden realizarse a partir de obras literarias que estaban filosóficamente inspiradas, por ejemplo El extranjero (Lo stranjero, Sergio Gobbi y Luchino Visconti, 1967), basada en el libro de Albert Camus, y El nombre de la rosa (Le nom de la rose, Jean-Jacques Annaud, 1986), basada en la novela de Umberto Eco. Tercero, las películas pueden hacer uso de modo explícito y autoconsciente o invocar ideas y posturas filosóficas, como por ejemplo Dark Star (John Carpenter, 1972), La última noche de Boris Grushenko (Love and Death, Woody Allen, 1975) y muchas películas de Monty Python incluyendo especialmente El sentido de la vida. Finalmente, las películas pueden presentar escenarios que, aunque no hagan uso necesariamente explícito de ideas y temas filosóficos, pueden ser utilizados para investigar y discutir cuestiones filosóficas. Un típico ejemplo sería Doce hombres sin piedad (Twelve Angry Men, Sydney Lumet, 1957).” 

Christopher Falzon, La filosofía va al cine.  

3.    “Los largometrajes que le convido a contemplar están vistos con la “deformación profesional” de quien ha dedicado una buena cantidad de años a estudiar filosofía; y una y otra vez le iré señalando –acaso con innecesario apremio- : “Fíjese en este detalle, no deje pasar este otro y, sobre todo, por nada del mundo permita que su atención se distraiga de esta escena, en que se trasluce un cierto problema filosófico con un brillo especial”. Aunque me dedico a esto machaconamente, espero que no me considere tan filisteo como para evaluar una película por la cantidad de “mensaje filosófico” que lleve a sus espaldas. Estoy persuadido de que ese mensaje filosófico, cuando existe, casi siempre está ahí de forma involuntaria; y de que, por otro lado, su presencia en nada aumenta (ni tampoco disminuye, claro) la prestancia estética de esa película. Si sucede que la casi totalidad de las cintas que comento son también obras maestras, ello obedece a la circunstancia anodina de que me gusta el gran cine y recuerdo mejor sus más altas cúspides, con independencia de que lleven consigo algo que un filofilósofo (alguien separado por dos amorosos peldaños de la sabiduría) pueda echarse a la boca.” 

Juan Antonio Rivera, Lo que Sócrates diría a Woody Allen.  

4.    “Mira lo que dice Maurice Merleau-Ponty: “El cine no nos da, como la novela ha hecho durante largo tiempo, los pensamientos del hombre, nos da su conducta o su comportamiento, nos ofrece directamente esta manera especial de estar en el mundo, de tratar las cosas y a los demás, que es para nosotros visible en las gentes, la mirada, la mímica, y que define con evidencia a todas las personas que conocemos. Si el cine quiere mostrarnos un personaje que tiene vértigo, sentimos mucho mejor el vértigo viéndolo desde el exterior, contemplando este cuerpo desequilibrado que se retuerce sobre una roca. Para el cine, como para la psicología moderna, el vértigo, el placer, el dolor, el amor, el odio, son conductas”. (…) 

Aquellos que van al cine a menudo deberían preguntarse los motivos y descubrirían respuestas útiles para ellos mismos. Es posible que aduzcan: “Porque me gusta”. De acuerdo. Pero detrás de toda elección hay oscuras razones.

El cine muestra y cuenta para ello con elementos de refuerzo. Pone el pensamiento en movimiento, el acontecimiento en acción, busca la profundidad espacial y temporal de un universo dado, narra a través de los elementos que constituyen su propio lenguaje. Una buena película aporta alguna luz sobre la complejidad del ser humano y conecta con las ilusiones y también con los problemas del espectador.

La imagen posee una fuerza indiscutible. Piensa en la belleza de las imágenes de El Sur, de Víctor Erice, en los planos generales de Memorias de África o de El paciente inglés, los paisajes sosegados de El cielo protector o la plasticidad de las películas de Julio Medem.Siempre habrá “un mensaje” en una película, aunque no presente un argumento explícito como pasa con Hiroshima, mon amour.

El cine te permite mirar la vida de los otros e inventar. La metáfora del espectador podría ser el protagonista de La ventana indiscreta, de Alfred Hitchcock, que vigila la fachada de enfrente y lo que él ve proporciona pistas de la acción del espectador.” 

Silvia Adela Kohan, Biblioterapia y cineterapia.  

5.    “Tomando como punto de partida su primer film, Crisis, realizado en 1945, podemos darnos cuenta de que desde un principio el objeto de su reflexión lo constituye el hombre, pero no el hombre en su esencia, no en un sentido abstracto, sino el existir del individuo. Su postura respecto al hombre será radicalmente nominalista hasta 1956 con El séptimo sello. No existe el bípedo implume de la leyenda, ni el hombre, lobo para el hombre, de Hobbes; sólo existe el hombre concreto, de carne y hueso. 

Este ser humano es el principal objeto de la filosofía bergmaniana, convirtiendo su pensamiento en una reflexión a la que no le corresponderá una estructura científica –conceptos universales, leyes universales, organización sistemática, materialización de datos-, sino que, como sucede con la poesía, estará originada por un sentimiento que obliga a la reflexión y que encuentra en la creación cinematográfica su modo de expresión: “El film nada tiene que ver con la literatura; el carácter y la sustancia de estas dos formas de arte se hallan generalmente en conflicto. Probablemente esto tiene alguna relación con el proceso receptivo de la mente. La palabra escrita se lee y asimila por un acto consciente de la voluntad en unión con el intelecto; poco a poco afecta a la imaginación y las emociones. Con una película el proceso es distinto. Cuando sentimos un film, nos preparamos conscientemente para la ilusión. Poniendo a un lado la voluntad y el intelecto, le abrimos paso a nuestra imaginación. La secuencia de tomas actúa directamente sobre nuestros sentimientos” (en palabras del propio Bergman). 

Por medio de la indagación en el problema del hombre y de la mujer llegaremos a desvelar el punto de vista desde el que aborda dicho problema; un punto de vista que será fundamentalmente el de la filosofía existencial, aunque sin olvidar los diferentes aspectos históricos, éticos y, sobre todo, metafísicos que, penetrando más allá de esta corriente filosófica y enlazando estéticamente con la tradición del romanticismo tardío escandinavo, aparecen de forma explícita en algunos de sus films. Las reflexiones y las intuiciones personales de Bergman sirven de pauta y sugieren al espectador planteamientos semejantes a los del propio autor. 

Comienza tratando una cuestión que suele preocuparle bastante y que expone en su primera etapa por medio de la metáfora del cruce de caminos, la toma de decisiones a la que se ve abocado todo ser humano en un momento importante de su vida. Hay elecciones que marcan de manera indeleble el devenir: el entorno físico, familiar y social serán, junto al propio individuo y al antagonista –el otro-, los elementos básicos de toda decisión humana y, consecuentemente, en el propio drama existencial. A través de su obra replantea la validez de las soluciones propuestas por los grandes sistemas filosóficos europeos y se entrega con acuciante sentido de urgencia a buscar la respuesta a la pregunta ¿qué es el hombre?". 

Jordi Puigdomènech, Ingmar Bergman. El último existencialista.  

6.    “Este es el proyecto didáctico que se propone acerca de la trilogía Matrix. Al finalizar el trabajo con este material, el alumnado conocerá con precisión en qué consisten el problema de lo real y el problema de la libertad. Además, habrá tomado contacto con las teorías filosóficas de Platón, René Descartes, Hilary Putnam, Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir. A todo ello hay que añadir las múltiples referencias culturales que recogen las películas. 

Del mismo modo, el alumnado habrá desarrollado sus capacidades comunicativas, de argumentación, de escucha activa y de diálogo. En último lugar, habrá reflexionado sobre el cine, concibiéndolo no sólo como un medio de entretenimiento, sino también como un producto cultural y artístico. 

Ahora bien, se debe señalar que la trilogía Matrix puede ser tematizada desde otros filósofos. En esta línea, Slavoj Zizek, uno de los autores del libro The Matrix and Philosophy señala que The Matrix es un test filosófico como las manchas de tinta de Rorscharch. Los filósofos ven su filosofía preferida en ella: existencialismo, marxismo, feminismo, budismo, nihilismo, postmodernismo, etc. Di cuál es tu “ismo” filosófico y podrás encontrarlo en la película. Pero no nos engañemos, la trilogía sí que pone sobre la mesa unos problemas filosóficos determinados; otra cosa son los autores desde los que se vayan a estudiar.

En este material se propone un enfoque, pero se pueden adoptar otros. De todos modos, la diversidad de opiniones es lo que aporta riqueza a esta propuesta. Cada persona debe perfilar su postura ante las diferentes cuestiones, pensar por sí misma y contrastar sus teorías con las del resto de participantes. Este material tan sólo procura ofrecer una puerta por la que se pueda entrar en el universo Matrix. Pero son ustedes quienes deben atravesarla…” 

Concepción Pérez García, Matrix. Filosofía y cine.  

7.    “El filòsof de la ciència Paul Feyerabend publicà, a Fem més cinema, un assaig el sol títol del qual és una veritable declaració de principis: “La discussió filosòfica ha estat criticada per ser massa abstracta, i hom li ha demanat que l’anàlisi de conceptes, tals com raó, pensament, coneixement, etc., s’ajusti a exemples concrets. Ara bé, els exemples concrets són circumstàncies que orienten l’aplicació d’un terme i proporcionen contingut al corresponent concepte. El cinema –conclou Feyerabend- no sols proporciona tals circumstàncies, també les disposa de tal forma que inhibeix l’avançament fàcil de les abstraccions i ens obliga a reconsiderar les connexions conceptuals més comunes.” 

La virtualitat educativa del cinema en el tractament de problemes filosòfics resideix en el caire textual d’una pel·lícula. El primer que cal preguntar-se a l’hora d’analitzar-ne filosòficament una és si el que hi trobem és allò que el text fílmic diu en virtut de la seva coherència textual o allò que l’espectador és capaç de veure-hi en virtut del seu propi sistema d’expectatives.” 

VVAA. (Grup Embolic), Cinema i filosofia.    

Quiz Serie 16

Quiz Serie 16

1. Hans Christian Andersen parodió a su compatriota Sören Kierkegaard en su cuento Los chanclos de la fortuna. ¿Bajo qué forma animal lo presentó?

2. ¿En qué fábrica de coches trabajó la filósofa Simone Weil, sirviéndole dicha experiencia laboral para reflexionar sobre La condición obrera?

3. ¿Qué libro del pensador alemán Georg Simmel, publicado en 1900, presenta un ensayo sobre "el vil metal"?

4. ¿Qué escritor checo dijo: "A partir de cierto punto no hay retorno. Ése es el punto al que hay que llegar."?

5. ¿Qué filósofo bilbaíno publicó en 1971 el libro Racionalidad y acción humana?

6. ¿Qué filósofo persa de los siglos X-XI es considerado uno de los más grandes médicos de todos los tiempos?

7. ¿Qué respuesta dio el poeta y filósofo estadounidense Raph Waldo Emerson a la pregunta: ¿Cuál es la tarea más difícil del mundo?"?

8. ¿Cómo se denomina la falacia lógica que consiste en ofrecer una conclusión a partir de premisas cuya verdad depende de la verdad misma de la conclusión?

9. ¿Cómo se denomina la propuesta del racionalista francés Nicolás Malebranche, en la que intenta una síntesis entre cartesianismo y agustinismo?

10. ¿Qué pensador alemán, autor en 1841 de La esencia del cristianismo, resumió así su trayectoria intelectual: "Mi primer pensamiento fue Dios, el segundo fue la razón y el tercero y último, el hombre."?

 

1. Un papagallo./ 2. Renault./ 3. Filosofía del dinero./ 4. Franz Kafka./ 5. Jesús Mosterín./ 6. Avicena./ 7. Pensar./ 8. Falacia circular./ 9. Ocasionalismo./ 10. Ludwig Feuerbach.

 

Curs de formació

Curs de formació

Filmosofia III (Cinema i Filosofia) 

Centre cultural Casa Elizalde

www.casaelizalde.com

Adreça: C/ València, 302. Barcelona.

Calendari: inici 14 d'abril.

Dia i hora: dilluns, 17'30 - 19'30 h.

Professor: Joan Méndez Camarasa

Objectiu: 

En aquest tercer mòdul del curs de Filmosofia ens aproparem al pensament d’alguns dels filòsofs més destacats dels segles XIX i XX, tot relacionant cadascun d’ells amb una pel·lícula concreta, per tal d’il·lustrar mitjançant l’anàlisi d’escenes cinematogràfiques algunes de les seves aportacions més fonamentals.  

Programa:  

1. Sören Kierkegaard: la fe davant el silenci de Déu

              (Ingmar Bergman (1956), El setè segell)

2. Karl Marx i el moviment obrer

              (Charles Chaplin (1936), Temps moderns)

3. Friedrich Nietzsche i el superhome 

              (Alfred Hitchcodk (1948), La soga)

4. Neopositivisme i filosofia analítica

              (Álex de la Iglesia (2008), Els crims d’Oxford)

5. L’existencialisme i l’angoixa vital

              ( Alfonso Cuarón (2006), Fills dels homes)

6. L’Escola de Frankfurt i la raó instrumental

              (Bernardo Bertolucci (2003),  Somiadors)

7. Posmodernitat, hiperconsumisme i globalització

              (Alejandro González Iñárritu (2006), Babel)

Curs de formació

Curs de formació

Filosofia i Experiments Mentals 

Centre cultural Golferichs

www.golferichs.org 

Adreça: Gran Via, 491. Barcelona

Calendari: Del 11 d'abril al 27 de juny.

Dia i hora: Divendres, de 20 - 21'30 h.

Professor: Joan Méndez Camarasa

Dins l’àmbit de la filosofia, per “experiment mental” ens referim a la formulació d’una situació hipotètica, imaginada expressament per tal de col·locar els nostres conceptes en una situació límit. D’aquesta manera, davant el repte que suposa haver de contestar què pensem enfront el cas pràctic que se’ns planteja, ens veiem empesos a l’anàlisi filosòfica del nostre pensament entorn la situació, d’una manera lúdic i amena.L’objectiu del curs és el de presentar el concepte d’experiment mental dins del marc de la filosofia, per a continuació desplegar quins són els cassos més destacats que s’han donat al llarg de la història del pensament.  

Programa:

1.    L’anell de Giges, l’estat de naturalesa i la posició original 

2.    El mite de la caverna i la hipòtesi del Geni Maligne 

3.    La Terra Bessona i el vaixell de Teseu 

4.    Aquil·les i la tortuga i l’etern retorn 

5.    Utopies i antiutopies 

6.    La metàfora del colom i la navalla d’Occam 

7.    El dilema del tranvia i l’ase de Buridan 

8.    L’habitació xinesa i la paradoxa de l’examen 

9.    El problema de Molyneaux i la percepció sinestèsica 

10.L’experiment de Stanford i el dilema del presoner

Cafè filosòfic a Granollers

Cafè filosòfic a Granollers

Mites i Ciències

A càrrec de: Mariano Fernández, Juan Carlos Gómez i Joan Méndez

Lloc: Biblioteca Roca Umbert

Dia i Hora: Dimarts 26 de febrer, a les 19 h.

Entrada lliure

Examen de Hume

Examen de Hume

“Todos los objetos de la razón o investigación humanas pueden ser divididos naturalmente en dos clases, a saber, relaciones de ideas y cuestiones de hecho. Pertenecen a la primera clase las ciencias de la Geometría, Álgebra y Aritmética y, en resumen, cualquier afirmación que es cierta o intuitivamente o demostrativamente. Que el cuadrado de la hipotenusa es igual al cuadrado de los dos catetos es una proposición que expresa una relación entre estas figuras. Que tres veces cinco es igual a la mitad de treinta, expresa una relación entre estos números. Uno descubre proposiciones de esta clase por la mera operación del pensamiento, sin dependencia de lo que existe en el universo. Aunque no hubiera ningún círculo o triángulo en la naturaleza, las verdades demostradas por Euclides conservarían para siempre su certeza y su evidencia.”                                                                     

D. HUME: Investigación acerca del entendimiento humano,  sección IV, primera parte, n. 20-22 

Cuestiones:

1.Explica la idea principal del texto. (2p.)

2. Explica el significado de las siguientes palabras o expresiones del texto (emplea entre 4 y 15 palabras):

a) cuestiones de hecho (0'5p.)

b) certeza (0'5p.)

3. Explica en qué consiste la división humeana del conocimiento, relacionándola con el resto de su filosofía. (3p.)

4. Compara la visión de la matemática de Hume con la de algún otro autor. (2p.)

5. ¿Crees que la matemática pueden alcanzar un valor demostrativo superior a las ciencias empíricas? Razona la respuesta. (2p.)

Cafè filosòfic a l'Ametlla del Vallès

Cafè filosòfic a l'Ametlla del Vallès

Filosofia i Experiments mentals

A càrrec de: Joan Méndez

Lloc: Casal d'avis (al costat de la Biblioteca Josep Badia)

Dia i Hora: Dijous, 13 de març, a les 20'15 h.

Entrada lliure